No tengo mi libertad plena: Emmanuel Hernández Hernández

Publicado: 17 julio 2010 de Centro Independiente de Noticias en DD.HH./Violaciones, denuncias, México

[México / Zapateando]

Zapateando, México, DF.- Detenido por la policía ministerial el 23 de noviembre de 2009, Emmanuel Hernández Hernández permaneció casi siete meses en injusta prisión. La persecución en su contra inició en marzo de 2006, por su participación en las manifestaciones durante el Foro del Agua. Desde entonces fue sometido al acoso jurídico, en medio de problemas y responsabilidades familiares. Procesado bajo el cargo de posesión de armas de uso exclusivo del ejército, logró salir del Reclusorio Norte pagando una fianza de 3 mil pesos.

Joven, estudiante, anarquista, padre, compañero, luchador social, Emmanuel Hernández sabía los verdaderos motivos de su encarcelamiento: “Me están juzgando por mis ideas. El Estado, con su instrumento jurídico, trata de ejemplarizar el castigo a los luchadores sociales y con ello desmovilizar al pueblo”. Como en todos los casos de presos políticos, su expediente estuvo lleno de irregularidades jurídicas y violaciones a los derechos humanos, pues “no había pruebas que lo relacionaran con el delito.”

Fuera del ambiente carcelario, intentando retomar su vida, Emmanuel Hernández, al lado de los dos colectivos que acompañaron la lucha por su libertad, el Comité Emmanuel Hernández y el Comité Cerezo, nos platicó su situación actual.

“No tengo mi libertad plena, dado que jurídicamente tengo que cumplir con ciertos requisitos que el Estado me impone. En cualquier momento que el ámbito político y social se ponga caliente, soy nuevamente vulnerable, como la vez anterior que me agarraron. Vamos a evaluar, a ver si tramitamos el amparo directo, que es una cuestión en la que todavía me puedo ir absuelto, y ya no tener que pagar con firmas durante cuatro años que faltan.”

Cada mes tiene que presentarse ante el Ministerio Público. Es una forma de control por la que se mantiene a los ex presos políticos en calidad de perseguidos. Representa un obstáculo para retomar su vida cotidiana y la organización social. Es un mecanismo reiterado. El estado confía en que de esta manera reduce la presión política, pero sostiene el hostigamiento. Por eso el Comité Emmanuel sigue en la lucha. Están convencidos de que “el compañero no cometió delito, como muchos que están presos por cuestiones políticas, seguimos en atención del caso y pedimos que estén pendientes. Sigue abierto el número de cuenta, pues, si se da lo del amparo, se deben pagar 50 mil pesos. Seguimos igual con el correo. Esto no nos detiene. ”

Con la solidaridad de las organizaciones, incluidas algunas con las que no había compatibilidad de ideas, se obtuvo la libertad de Emmanuel. El trabajo por comisiones también fue importante: La difusión, la defensa jurídica, los derechos humanos, la coordinación. Todos aquellos que apoyaron, no sólo en lo monetario, sino también asistiendo a las actividades o donando algo. Emmanuel comentó: “Sí, se siente el apoyo y la solidaridad, desde un papel de baño hasta una playera. Son cosas que aquí se ven insignificantes, pero allá adentro hasta se matan por un plato de comida, sí, se ve la solidaridad y el trabajo. Sí me tocó ver la solidaridad, mi compañera también me platicaba lo que hacían, no sólo por mí, sino también por ella, mi hijo, mi hermano. Fue lo que me dio fuerza para aguantar todo eso. Esas muestras de solidaridad son las que valoras y dices: Vamos para adelante.”

Hablar de las condiciones al interior del reclusorio no es fácil. Al principio estuvo incomunicado, el sentirse constantemente vigilado, encerrado en cuartos pequeños, sucios, en medio de peligros, aprendiendo los códigos de otros internos, con la corrupción de las autoridades, presionando por cada derecho, con la incertidumbre por el hijo, la esposa y el hermano.

Libre, condicionado pero libre, Emmanuel aspira a continuar lo que interrumpió la represión: la escuela, el trabajo, la familia, la lucha. Su historia es el testimonio de uno de los muchos presos políticos y perseguidos que en México no sólo han resistido la represión, sino que a la par construyen nuevos caminos de lucha, quienes con su persistencia afirman que las cárceles no detendrán el movimiento social.

Para contactar al Comité Emmanuel Hdez: libertademmanuel@gmail.com

Para depósitos en apoyo a su libertad total: Banco azteca a nombre de Rosa Elena Osorio Martínez, en efectivo a: 433613376393723  si es de banco a banco: 12718001337639372

Zapateando
https://zapateando.wordpress.com/

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