México el país más peligroso para la libertad de expresión

Publicado: 6 octubre 2012 de Centro Independiente de Noticias en análisis, DD.HH./Violaciones, denuncias, Medios de Comunicación

[México / Campaña Permanente de Protección a Periodistas]

México D.F., 31 de agosto de 2012 (SPD Notocias).-El asesinato es deleznable por cualquier modo que se le quiera ver. El asesinato de una persona inocente bajo la circunstancia que sea es doblemente vil. El homicidio de un servidor social, una persona que vive para hacer justicia a través de su pluma, exhibiendo las prácticas corruptas que se dan en busca de poder o dinero, es un problema alarmante, una circunstancia que merece toda nuestra atención y debe de ser esclarecida, resuelta y castigada. Nunca olvidada. Nunca perdonada.

En México la libertad de expresión es maniatada por poderes fácticos y constitucionales. La labor periodística es la práctica más peligrosa en México, decenas de periodistas han sido asesinados o desaparecidos.

México es el país libre de guerra más peligroso para ejercer el periodismo -solamente después de Paquistán, Irak y Somalia, países en guerra-, las leyes y la justicia hacen caso omiso cuando un comunicador pide ayuda, o sus restos junto con su familia piden justicia. Es un problema político, judicial, social y educativo, un lastre para la evolución de México.

Anabel Hernández, una periodista incómoda

El asesinato, intimidación, desaparición o cualquier tipo de acción que busque silenciar a comunicadores, periodistas, reporteros o dueños de medios, es un problema social que ataca la libertad de expresión y por consiguiente nubla la vista crítica de los públicos. Es una problema que atañe a cada uno de nosotros, por qué al callar la palabra de la denuncia, nos pone a merced de los contenidos banales, y nos deja ciegos ante los problemas delicados de cualquier ámbito.

Anabel Hernández es una periodista y escritora de investigación, que en sus numerosos reportes ha destapado corrupción, mafia, trata, narcotráfico, asesinatos, y los nombres y apellidos de delincuentes. Por lo mismo, la periodista se ha convertido en una persona incómoda para los poderosos, que buscan callarla por medio de la intimidación, o arrebatándole la vida.

Lo más grave, es entender la problemática inminente y no hacer nada para prevenirla. El saber de los errores pasados y volver a repetirlos. Lo más razonable sería implementar las medidas urgentes ante una situación de amenaza de muerte a un comunicador, que atenta contra una garantía del ser humano en un estado de derecho: la libertad de expresión. Aun comprendiendo este asunto, no se hace nada para remediarlo. El problema se sigue repitiendo.

En 1993 se establece el día de la libertad de prensa para recordar la importancia de estas libertades en las sociedades democráticas. La libertad de expresión es una garantía de los Estados de derecho. En 1994, la declaración de Santiago, aprobada por los asistentes al seminario sobre el Desarrollo de los Medios de Comunicación y la Democracia en América Latina y el Caribe, estableció a la libertad de expresión como imprescindible para las democracias y a la libertad de prensa como la clave de la libertad de expresión. Los periodistas son víctimas de asesinatos y de la impunidad. En 1997, los países miembros de la UNESCO aprobaron la Resolución 29: un llamado a los gobiernos a sancionar especialmente los crímenes contra personas que ejercen la libertad de expresión y de prensa.

Desde Diciembre de 1987 registra la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) asesinatos o desapariciones de periodistas. El primer caso de un periodista asesinado, se da en el estado de Sinaloa, y desde ese momento hasta el año 2010 han muerto 81 periodistas.

Anabel Hernández cuenta con treinta y nueve años de edad, dieciocho como reportera investigadora, se ha desarrollado como periodista en los periódicos Reforma, Milenio y en El Universal con reportajes que llegan hasta la médula de la problemática, siempre con la pasión de hacer las cosas bien, y como lo dice en entrevista con Reporte Índigo: con el periodismo se dio cuenta que “…de verdad podía cambiar la vida de las personas”.

En 2002 ganó el Premio Nacional de Periodismo por su investigación sobre el alto costo del menaje en la residencia oficial de Los Pinos, hecho conocido como “El toallagate”, que provocó la caída del primer miembro del equipo foxista, Carlos Rojas Magnon. En 2003 la UNICEF le otorgó un reconocimiento por la serie de reportajes que reveló las redes de esclavitud y explotación sexual de niñas mexicanas en la frontera entre México y Estados Unidos.

Anabel Hernández, una periodista incómoda

La familia presidencial (2005), Fin de fiesta en Los Pinos (2006), Los cómplices del presidente (2008), y Los Señores del narco (2010), son libros de su autoría que han creado gran polémica sobre la calidad política en México. Los Señores del narco es el libro que más problemas le ha provocado, ha generado la animadversión de personas muy poderosas, como el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, al cual declara en varias entrevistas, ponencias y cualquier lugar en el que se le permita la palabra, como la persona que la amenaza de muerte.

La razón de su investigación se da al querer narrar las pésimas circunstancias por las cuales pasan los infantes en el  llamado “triangulo dorado” de la droga, que conforman municipios de Chihuahua, Durango y Sinaloa. En ese instante en el que se encuentra en tal zona, le hace llegar a sus manos el abogado del subdirector del penal de Puente Grande, sobre el expediente de la fuga del “Chapo” Guzmán. Se da cuenta de la forma de vivir del narcotraficante, su capacidad de corromper todo a su paso, hasta rasgos de su intimidad. Le surge la duda de, cómo una persona tan primitiva, tan ordinaria, que sólo cursó hasta el tercer año de primaria e hijo de campesinos, logró ser una persona tan poderosa. Solamente pudo haber sobresalido de tal manera con la ayuda de los “otros señores del narco”, y ahí es cuando comienza a revelar los nombres de grandes personalidades, inmiscuidas en el narcotráfico y de igual manera en el gobierno.

Algunas de las organizaciones no gubernamentales que protegen a los periodistas en México son: Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos), Artículo 19, Reporteros sin fronteras, La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Fundación para la Libertad de Expresión (FUNDALEX), Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) Asociación Méxicana de Derecho a la Información (AMEDI). Su principal objetivo es mantener la libertad de expresión y a sus practicantes, protegidos. Aunque cada uno tiene una forma propia de actuar y una especialización.

La clase alta de la República Mexicana se cree inmune a la violencia que acontece en nuestros tiempos, pero están equivocados, y las pruebas dan la cara. La realidad es que hasta que un familiar de un alto cargo gubernamental o empresario acaudalado, o él mismo, es rasguñado por la delincuencia organizada, sienten la inminente problemática.

Los muros más altos, el blindaje más pesado, los guaruras mejor armados, son parte de la solución que ellos creen es la mejor opción, y que a veces resulta; pero tendrán que aumentar con el paso del tiempo. No se combate la raíz del conflicto, la educación, la cultura.

Ellos, que pueden protegerse de tales aires maliciosos viven con temor, ¿qué puede esperar la clase media y baja?, ¿cuáles son los mecanismos con los cuales pueden defenderse? La información, la acción y las voces al unísono, esas son las respuestas. Pero en cambio, se prefiere optar por los programas basura de la televisión; por las sintonías radiales amistosas, que entretienen y sólo eso; por las publicaciones apestosas que distraen y nada más. Los periodistas asesinados, “levantados”, extorsionados son los de la clase media y baja, no los que salen bien vestiditos y perfumados en los canales de preferencia, ellos no arriesgan, ya tienen un lindo salario y el reconocimiento de las masas. No arriesgan en escudriñar un caso perverso, y si lo hacen, no temen, por qué una gran empresa los respalda y millones de ojos los observan.

Este problema existe en una sociedad en la que todos se rascan con sus propias uñas, y si algo pasa en lares lejanas, se percibe tan lejos, hasta que un día la sangre te salpica.

Medios técnicos de transmisión

Los medios por los cuales se transmiten los hechos: los asesinatos, los secuestros, los atentados, las intimidaciones, las extorciones, son pequeños en comparación con las grandes cadenas televisivas y la gran audiencia que se pudiera tener si se contara con su colaboración. La difusión que se le puede dar a la noticia es muy poca, los públicos no se encuentran enterados de los acontecimientos, hasta que la muerte o desaparición de un comunicador haya calado oídos lejanos. El internet, las revistas, las radiodifusoras locales, los periódicos locales son diminutos a parangón con la inmensa sombra de la dolencia. Los nombres de algunas publicaciones son: Blog del Narco y muchos más de su estilo, revistas de oposición al gobierno, izquierdistas, Proceso, Reporte Índigo, Zócalo, Artículo 19, y las páginas de las distintas organizaciones que procuran la libertad de expresión y derechos humanos; y periódicos de circulación nacional.

Análisis conversacional

Cuando se habla de un periodista asesinado, se le escucha de una forma tan normal, como si hubiera sido el deceso de un militar, policía o integrante de un bando. En las mismas personas de la carrera de periodismo o similar, la apatía hacia la vida de otro ser humano que practicaba la misma profesión, es grande. Se escucha: para que habla de eso; quien lo manda a meterse en esos asuntos; si ya se lo habían advertido; seguramente estaba coludido con otro bando; hay temas que no se deben de tomar, entre otras muchas barbaridades. Esas palabras que profieren mismos estudiantes comunicólogos ignorantes y hasta profesionistas, son penosas y absurdas. Peores aún se pueden esperar de la sociedad común y corriente.

En el caso de Anabel Hernández, que sigue con vida y en cada medio al que se presenta narra lo que le está sucediendo, los discursos por parte del público son más favorables. En primera, son pocas las personas que saben sobre su caso, por la poca difusión. Segunda, las personas que sabemos de su caso, las que hemos escuchado hablar de propia voz  la situación por la que ha pasado, que narra en persona los problemas que ha surcado, y por los que seguirá en la lucha; por ese fervor, por esa renuncia a guardar silencio, a la negativa de dar la victoria a los injustos y huir a otro país; por esos días y noches de incertidumbre en los cuales no sabe si seguirá con sus hijos viviendo la vida, por ese temor a que lastimen a tu amados, y en demasía por ese feroz valor, que la y los impulsa a buscar la justicia por medio de la letra; por esas causas los que sabemos de la situación, pasamos la voz, hablamos sobre ello, explicamos la importancia del problema, escribimos y nos esforzamos por que la situación algún día cambie.

Análisis sintáctico

Cuando un ejecutado pasa a ser parte de una estadística, y no se le da el nombre, el valor humano se pierde y se repetirá en el siguiente muerto. Cuando en la frase: “un periodista fue asesinado en su propia casa, y su esposa e hijo también fueron ultimados” y los nombres no se agregan, ellos son tratados como muebles, objetos que nunca tuvieron vida y por consiguiente la sociedad lo toma sin dolencia.

“Eso les pasa por meterse en cosas que no”, es una frase tan estúpida, refiriéndose a “eso” como la muerte o secuestro, golpiza o extorsión de un periodista, pareciera que la oración la formuló el mismo homicida, por arreglar cuentas con la mafia; “les pasa” es digna de un verdugo: “les” asumiendo que al sujeto, del que se sabe sufrió un percance, se le debe de categorizar junto a todos los que pasen por el mismo destino, como un asunto similar. “…meterse en cosas” trae por hecho que el periodista asumió un papel en prácticas corruptas, que eligió unirse a aquello, al cual no se le da nombre, y resalta la ignorancia de los hechos reales. “…que no”, una negativa, algo que no debería de ser, algo que debe de estar escondido, algo prohibido y nunca esclarecido. Esta serie de palabras son frecuentemente ocupadas, igualmente empleadas para referirse a un delincuente que a un periodista.

Análisis narrativo

Existen muchísimas entrevistas, ponencias, oratorias, en las cuales Anabel Hernández da un discurso de alzamiento de voz, de denuncia, de anclar la palabra como única salvación a una muerte perpetrada por un poderoso servidor público. Las entrevistas dejan huella de la fascinación por su profesión, la rabia por la impotencia ante la injusticia, y una inminente muerte que desafía con el calibre de una pluma.

“el Secretario de seguridad Federal Genaro García Luna y su equipo siguen con la orden dada de matarme…” (Ponencia en el Senado de la República)

Fragmentos de la entrevista dada a Revista Zócalo a finales de 2010 y publicada a principios de 2011

¿Qué le preocupa a la periodista Anabel Hernández?

– Me preocupan dos cosas. Una, por supuesto, mi vida… En es­tos días he estado escuchando la frase: nadie da lo que no tiene. Y, si no estás viva, pues no hay manera de seguir re­porteando, escribiendo, ni hacer lo que quieres hacer por la gente.

Esta es la primera preocupación que tiene la periodista, al dar una respuesta rápida. La capacidad de continuar denunciando la corrupción es su mayor anhelo después de su vida misma.

“No sólo me preocupa morir, sino que mi muerte quede impune. Como los de otros tantos miles en esta última década…

“El secretario Genaro García luna se atrevió a comen­tar, en un desayuno, con un alto fun­cionario de un muy prestigiado medio de comunicación en México: “Anabel Hernández es mi peor enemigo

“Mucha gente, especialista en el tema me ha dicho: tienes que irte del país, ahorita que puedes. Yo les he dicho: no me voy a ir. Yo quiero demostrar que se puede hacer este tipo de periodismo en México”.

¿Cómo fue la amenaza en tu contra?

– Esta situación del presunto atenta­do es un asunto que ellos no esperaban que supiera. No es un ladrido más del perro, en el sentido de que perro que la­dra no muerde. Ahora están investigan­do cómo me enteré… El comentario que yo recibí fue de una persona, que le consta porque estuvo allí. Escuchó una conversación entre agentes de la Agencia Federal de Investigaciones que comentaban la instrucción que habían dado Genaro García luna y luis Cár­denas Palomino de que me mataran si­mulando un secuestro fallido, un robo, un accidente de tránsito; que pareciera un hecho circunstancial.

“…mi trabajo, yo sé que ha sido muy incómodo para mucha gente. En el sexenio de Vicente Fox me tocó publi­car lo del Toallagate, lo del vestuario carísimo de Marta Fox, del rancho se­creto, los negocios de los bribiesca, la línea aérea. Me tocó publicar muchas otras cosas como la Carretera del amor  de Diego Fernández de Cevallos, en Ja­lisco, las facturas falsas de los diputados que mandaban de viaje a las amantes con cargo al erario. Me ha tocado ser una periodista incómoda por el trabajo que decidí hacer de combate a la co­rrupción. Estoy convencida de que ese es el periodismo que yo sé hacer y es mi manera de aportar a la sociedad para salir de este gran problema”

De este tipo de trabajo y en específico del libro, Vicente Fox es interrogado e invitado a desmentir si la información es falsa, en entrevista con Rubén Luengas de Telemundo. El ex presidente suelta abruptos comentarios en contra del entrevistador y sale huyendo del set.

“Si se encuentra mañana mi cadáver… no me manden flores. Inclúyanme en la lista de periodistas que pidieron que hicieran algo más que estudios (ponencia en el Senado de la República)

“…la delincuente no soy yo. No soy yo la que tiene que andar ocultándose, no dando la cara. Estoy aquí defendien­do mi libro. Aquí estaré defendiendo su contenido. Aquí estaré siguiendo mi tra­bajo de investigación que es lo que me apasiona y que es lo que mueve mi vida. Si no hiciera esto no sería mi vida…”

Análisis Argumentativo

Balbina Flores Martínez, de Reporteros Sin Fronteras, compartió que México es caso de especial preocupación para los organismos internacionales, pues sigue ocupando el primer lugar entre los países del mundo después de Paquistán, Irak y Somalia, como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.

En su conferencia magistral “Nuevos Contextos de la Libertad de Expresión en América Latina: Limitaciones y Desafíos”, Germán Rey Beltrán, Director del Centro ÁTICO de la Universidad Javeriana de Colombia, esbozó el contexto histórico de los medios de comunicación y la actividad periodística en América Latina, donde pese a la forma democrática que han adoptado la mayoría de las sociedades de la región en las últimas décadas, el autoritarismo pone en riesgo la expresión de ideas, críticas y pensamiento. Campean, además, el proyecto neoliberal y la globalización económica, así como el poder creciente de las mafias, e imponen nuevos desafíos a la libertad de expresión, con un corporativismo que identifica contenidos con intereses y por ende, reduce la calidad del periodismo, amenazado por la creciente violencia del crimen organizado, pues el secreto es la base del poder mafioso.

Por su parte, Ricardo González, de Artículo 19, presentó tres posibilidades para mejorar la situación: afianzar la alianza entre medios y sociedad (para revertir los mecanismos de impunidad del Estado mexicano); transparencia (convertir toda investigación que tiene que ver con asesinatos o crímenes contra periodistas en interés público para la sociedad); dar a conocer el fenómeno por todos los medios posibles.

Teodoro Rentería Arróyave, vicepresidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), atribuyó la responsabilidad directa del problema a la falta de voluntad política en el nivel de toma de decisiones más alto: “Sólo pueden defenderse estos derechos cuando se tome al más alto nivel la resolución firme de combatirlo. Y me estoy refiriendo al presidente de la república. El día en que se atrape al asesino de un periodista, el gremio se va a congraciar con el Estado mexicano. Y la sociedad mexicana habrá alcanzado otro estatus en cuanto a la defensa de sus derechos”.

Interpretación

Anabel Hernández es una periodista, y sobre todo un ser humano que tiene un compromiso ético con la humanidad y en particular con los mexicanos, los que nos encontramos en una situación verdaderamente desesperante: un día puedes ser secuestrado, otro extorsionado, muchos más abusado por las autoridades; puedes quedar a merced de un tiroteo entre bandas o kilos de marihuana; también con un poco menos de suerte, encarcelado por el resto de tu vida por un crimen que no cometiste; y si existe un lugar en el que hay una justicia para los que no la tuvieron en esta vida terrenal, podrías ir allá a disfrutar después de haber sido asesinado cerca de tu casa. Son las circunstancias que acontecen día a día en nuestro país, y que nadie sabría de ellas si no existieran personas que buscan hacer justicia con el roce de su palabra. Si tuvieras un tanque bélico frente a tus pupilas, que apunta a tu corazón; que suenan los tambores del ¡fuego!, y tienes dos opciones fáciles de resolver: huir, o quedarte a luchar. Fácil. Hay muchas personas que huiríamos, y un ápice que se quedan a enfrentarse al armatoste con la resonancia de su voz…unos mueren, otros siguen en pie esperando que al menos regresemos a verles.

Propuestas

Consignar todas todo tipo de amenazas contra periodistas. Realización de protocolos de protección a periodistas. Aprobación de iniciativas de ley a favor del derecho a la información. Cohesión, información y cultura social. Transparencia en consignaciones o juicios. Rendición de cuentas a los organismos encargados de la protección de los periodistas. Establecer acciones conjuntas para que tengan un mayor impacto social y crear un portal web que reúna a todos los organismos, nacionales e internacionales, que albergue un banco de información sobre los periodistas asesinados, desaparecidos y amenazados. Pedir a los medios de comunicación del país que se sumen a este esfuerzo, aunque los periodistas pertenezcan o no a su empresa.

Apunte final    

Los periodistas son los ojos y la boca de una sociedad, si se mata o secuestra a uno de ellos, fallece la democracia, se sega el desarrollo, se anquilosa la crítica, se amedrenta el pensamiento, se engrandece la impunidad y la injusticia, y quedamos a merced, sordos y mudos.

Publicado los días 30 y 31 de agosto en SDP Noticias.

http://www.libertad-expresion.org.mx/

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